02 Oct
2015

Energía nuclear en Bolivia: entre la desinformación y el ejercicio de los derechos humanos

El 30 de septiembre el vicepresidente del Estado Alvaro García Linera señaló que se estaría difundiendo información falsa sobre sobre el centro de investigación nuclear proyectado entre el barrio de Mallasilla del Municipio de La Paz y el Municipio ecológico de Achocalla, en sentido de que sería un proyecto para elaborar bombas atómicas.

El domingo anterior, una masiva marcha recorrió la zona sur del Municipio de La Paz para rechazar el proyecto, alegando, entre otras razones, la desinformación vertida por las autoridades, quienes insisten que el proyecto tendría “la finalidad de mejorar los niveles de servicio en salud para el diagnóstico y tratamiento de los pacientes con enfermedades terminales”.

García Linera, además señaló que “Bolivia es el único país de la región que no tiene un instituto de energía atómica a diferencia de Argentina, Chile, entre otros, que cuentan con un centro nuclear a “pocas cuadras de su palacio de gobierno”.”

Sin embargo, el Director General Ejecutivo del Instituto Boliviano de Ciencia y Tecnología Nuclear IBTEN, Luis Romero Bolaños sostiene que la tecnología nuclear se usa en Bolivia hace más de 20 años, enfocada para la salud y la actividad agropecuaria. Indicó asimismo que el IBTEN maneja, entre otros, tres proyectos que usan tecnología nuclear: el desarrollo de un tratamiento oncológico a partir de radiaciones de cobalto 60, el uso del Cesio 137 para identificar grados de erosión y la aplicación de berilio 7 para la medición de la erosión hídrica.

Romero explicó que con los dos últimos proyectos se busca establecer un sistema de uso de suelos combinado con la aplicación de fertilizantes marcados, producidos con isótopos como el nitrógeno 14 y 15, para incrementar la productividad, sobre todo de quinua en el área del intersalar. Sobre la investigación en el área de salud, explicó que también se busca producir radiofármacos para eliminar células cancerosas sobre la base de ciclotrones y usando aceleradores lineales.

Bolivia es un país miembro del Organismo Internacional de Energía Atómica y el IBTEN es la institución descentralizada dependiente del Ministerio de Educación, responsable de la investigación con técnicas nucleares. Sus objetivos generales son:

Promover la utilización de la ciencia y tecnología nuclear coadyuvando al proceso de transformación de estructuras económico–productivas y socio–comunitarias del país. Utilizar técnicas nucleares y convencionales en la evaluación de la calidad ambiental, precautelando el vivir bien de la población. Coadyuvar en la gestión de proyectos regionales financiados por el OIEA.

El Centro de Investigaciones y Aplicaciones Nucleares “CIAN”, es uno de los dos centros pertenecientes al Instituto Boliviano de Ciencia y Tecnología Nuclear “IBTEN”. Se encuentra ubicado en el municipio de Viacha – comunidad Surusaya, aproximadamente 3 km fuera de la población de Viacha.

Evidentemente el vicepresidente está desinformado. En realidad las prospecciones en búsqueda de uranio en Bolivia se iniciaron en la década del 60, cuando fue creada la Comisión Boliviana de Energía Nuclear COBOEN, mediante Decreto Supremo 5389 del 14 de enero de 1960, ingresando posteriormente Bolivia como país miembro del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), con cuya asistencia COBOEN inició sus trabajos. Su misión, era la realización de estudios y trabajos de preparación, prospección, evaluación, explotación, refinación, control, comercialización de minerales radioactivos, complejos y subproductos existentes en el país. En 1983, el área de Materias Primas (prospección, exploración y explotación) de COBOEN pasó al Servicio Geológico de Bolivia (GEOBOL) y el resto de las áreas dio lugar a la creación del Instituto Boliviano de Tecnología Nuclear (IBTEN).

Romero señaló además que el IBTEN, -como miembro de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA)-, planteó ante este organismo el proyecto para un Reactor Nuclear de Investigación que permitirá sentar las bases para la instalación del Reactor de Potencia que generará la energía nuclear.  (Febrero 2015. Ibten promueve 3 proyectos para salud y el agro a partir de tecnología nuclear)

Una de las manifestantes de la marcha contra el centro nuclear efectuada el domingo 28, dijo en su intervención que lo que causa mucha susceptibilidad es que el gobierno se niegue a dar a conocer por escrito cuál es el plan preciso del centro nuclear.

El Derecho a la Información en Materia Ambiental

El derecho a información se encuentra consagrado como uno de los derechos indispensables del hombre; así lo establece la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Su importancia descansa en un concepto de igualdad y justicia, donde todos los hombres necesitan tener información precisa para la toma de decisiones y para su desarrollo pleno.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos y establece en su artículo 19 el derecho a la información como uno de los derechos indispensables del hombre, mientras que el Artículo 4 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre lo consagra desde 1948. Es el Estado como ente jurídico principal al servicio de los ciudadanos, el que debe garantizarlo.

En materia ambiental, el derecho a la información es uno de los principales pilares del proceso de evaluación. Como se desprende de este principio, es necesario que en todas las cuestiones que posean contenido ambiental se haga partícipe a la comunidad en general, sin distinguir ni siquiera entre los que poseen un interés especial y los que no. Toda persona tiene derecho a opinar, proponer enmiendas, solicitar información, oponerse, apoyar, brindar y demandar en materia ambiental.

El Principio 10 de la Declaración de Río, emergente de la Cumbre de la Tierra realizada en 1992 afirma que:

El mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda. En el plano nacional, toda persona deberá tener acceso adecuado a la información sobre el medio ambiente de que dispongan las autoridades públicas, incluida la información sobre los materiales y las actividades que encierran peligro en sus comunidades, así como la oportunidad de participar en los procesos de adopción de decisiones. Los Estados deberán facilitar y fomentar la sensibilización y la participación de la población poniendo la información a disposición de todos. Deberá proporcionarse acceso efectivo a los procedimientos judiciales y administrativos, entre estos el resarcimiento de daños y los recursos pertinentes.”

Durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Rio+20) realizada en Río de Janeiro en junio de 202, un grupo de países de América Latina y del Caribe firmaron la Declaración sobre la aplicación del principio 10 de la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo. Por medio de esta Declaración, los países firmantes se comprometieron a avanzar, con el apoyo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) como secretaria técnica, en la consecución de un acuerdo regional que facilite la implementación cabal de los derechos de acceso a información, participación y justicia en materia ambiental. Entre 2012 y 2014, se realizaron cuatro reuniones de puntos focales de los países firmantes y catorce reuniones de grupos de trabajo. En noviembre de 2014, se creó un Comité de Negociación y se dio inicio a la fase de negociación, que deberá ser concluida hasta diciembre de 2016. (http://www.cepal.org/pt-br/historico-principio-10). Bolivia se encuentra entre los países firmantes de esta Declaración.

Los proyectos de energía nuclear deben ser analizados y debatidos. Para ello, el Estado debe garantizar el derecho a información sustentada, ampliamente documentada y sin contradicciones que lleven a la desinformación.

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