Agua: Más contaminación, sobreexplotación y ahora “hidropiratería” en el Amazonas

El agua es el elemento esencial que ha permitido el surgimiento de la vida en el planeta mediante un complejo mecanismo denominado ciclo hidrológico que comprende procesos de precipitación, infiltración, escorrentía, evaporación y transpiración.

Los humedales son las reservas genéticas más valiosas y las fuentes de agua esenciales para los seres humanos en el planeta Tierra. Los humedales son extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de agua, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros.

Hasta hace poco se pensaba que las llanuras de inundación y los humedales asociados a los ríos eran improductivos y casi un desperdicio natural. Sin embargo, esas ciénagas y pantanales contribuyen al equilibrio dinámico y sostienen varios procesos ecológicos claves.

Los humedales ricos en nutrientes pueden albergar pródigas poblaciones de innumerables especies, y constituyen hábitat críticos para criaturas seriamente amenazadas de extinción.

Estas reservas ecológicas proveen agua potable, previenen y regulan inundaciones, disminuyen los impactos de la erosión, actúan como sumidero global de carbón atmosférico y son fuente importante de productos minerales como la sal y el litio.

Para su conservación, varios países firmaron la Convención Internacional sobre Humedales en 1971, la cual entró en vigor en 1975 y ha sido suscrita por 150 naciones.

El 14 de marzo se rememora el Día Internacional de Acción contra las Represas y en Defensa de los Ríos, el Agua y la Vida, establecido en el Primer Congreso Internacional de Afectados por las Represas en Curitiba, Brasil, en 1997. El 22 de marzo es el Día Mundial del Agua instituido por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en 1993. El 31 de marzo se recuerda el Día Nacional del Agua en Argentina.

En el mes aniversario del agua de 2010, se estima que de los 2.600 millones de personas sin ningún servicio de saneamiento (en 2015 la cifra ascenderá a los 2.700 millones por el crecimiento demográfico), una gran parte están concentradas en el sur de Asia y en África subsahariana.

Los datos más optimistas informan que para el año 2025, unas 3.500 millones de personas padecerán escasez de agua potable. Los científicos más pesimistas estiman que esa carencia afectará a 7 mil millones de habitantes.

Pese a lo demoledor de los datos, un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) vislumbra algunos avances esperanzadores, como que un 87% de la población mundial ya bebe y utiliza agua apta para el consumo.

Las reservas de agua en América

En el continente americano, que posee el 47% del agua potable del mundo, se encuentran cuatro de las principales reservas estratégicas de agua para el futuro de la humanidad: Aguas Costeras; las cuencas del Amazonas y del Plata, consideradas las dos mayores cuencas hidrográficas de la faz de la Tierra; y el Acuífero Guaraní, la mayor reserva de agua mineral del mundo localizada en el subsuelo de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.

Desde la Patagonia hasta el norte de Colombia, grandes lagos, humedales, sabanas inundables, lagos, lagunas y salinas cubren las Pampas, la Patagonia, los bosques y el Pantanal Sudamericano. Lagos fríos montañosos y cataratas se encuentran a lo largo de los Andes. Lagos y salinas de gran altitud cubren el altiplano de la Puna. Dentro de la cuenca del Amazonas se incluyen selvas inundables, selvas de pantanos, lagos y lagunas en cursos abandonados, así como colosales manglares.

En el hemisferio sur existe un paraíso pantanoso que involucra a extensos territorios de Brasil, Bolivia, Paraguay y Argentina. En la parte baja de la cuenca endorreica más grande de Argentina y del continente, se extiende, por ejemplo, el Río Dulce-Mar Chiquita, un sistema de características únicas de más de dos millones de hectáreas.

Los humedales fluviales del Valle aluvial de Paraná, unos tres millones de hectáreas desde la confluencia del río Paraguay hasta su delta, forman parte indisoluble del “corredor de humedales” más grande del planeta que nace en el pantanal del Matrogroso. La fascinante galería acuática baja por los humedales del alto Paraguay y continúa en los del río Paraná, en Argentina.

El Acuífero Guaraní es el tercero del mundo y tiene una superficie aproximada de casi 1,2 millones de kilómetros cuadrados, de los cuales 839 mil corresponden a Brasil, 226 mil a Argentina, 71.700 a Paraguay y 59 mil a Uruguay. (1)

El Acuífero constituye la principal fuente de suministro de agua potable para abastecimiento urbano, industrial y agrícola de más de 300 ciudades en Brasil. En Paraguay abastece a poblaciones de la región oriental; en Uruguay sirve para abastecimiento público y baños termales, y en Argentina provee agua dulce a las provincias de Entre Ríos y Corrientes.

Se ha determinado que el Acuífero Guaraní es rico en deuterio, utilizado como combustible en la industria espacial y militar; en tritio, usado en ensayos termonucleares a partir de 1952; en uranio, torio y silicio, con propiedades similares a la del titanio. Coca Cola y Nestlé ya tienen plantas separadoras de estos elementos en la región.

Degradación de las fuentes de agua

Los niveles de la mayoría de los acuíferos están bajando, los lagos se secan, los ríos pierden caudal y las zonas húmedas van desapareciendo.

El calentamiento global ha provocado cambios en gran escala en el ciclo hidrológico en cuanto a patrones de precipitación, cobertura de hielo y humedad de suelos, concluye el informe del Panel Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático (IPCC en inglés) de 2008 titulado Cambio Climático y Agua.

El Informe del IPCC prevé una reducción del suministro de agua almacenada en glaciares, un aumento del escurrimiento medio anual de los ríos en latitudes altas y en algunas áreas tropicales húmedas, y una disminución de fuentes en algunas regiones secas en latitudes medias y en trópicos secos.

Los daños ambientales son atribuidos a una cadena de hechos como la deforestación, la erosión de suelos, la fragmentación de sistemas hidrológicos, la urbanización creciente, la contaminación y la construcción de grandes obras de ingeniería.

Las actividades humanas más dañinas resultaron ser la actividad pesquera, forestal, la agricultura, el pastoreo, el transporte, el turismo, y sobre todo la industria petrolera, la producción de agrocombustibles y celulosa y las hidroeléctricas.

El Informe Worldwacht de 1993 alertó que el consumo de agua en todo el mundo se ha triplicado con creces desde 1950. En la actualidad, entre 5 y 7 % del agua se destina al consumo humano (alimentación, higiene, eliminación de excretas, etc.), el 26 % al uso industrial y entre 67 y 69% al uso agrícola.

En Bolivia, el sector agrícola consume más del 80% del agua disponible; el consumo humano representa el 12% y el consumo industrial y minero, un 8% aproximadamente, según el Inventario Nacional de riego del PRONAR.

Algunos factores importantes de la degradación de humedales son la construcción de represas y la canalización de ríos (en la década de los 90 existían más de 850 represas de más de 15 metros de altura en el hemisferio suramericano); la contaminación creciente de ríos y humedales con productos químicos y venenos agroindustriales; y el aumento de cultivos para la producción de biocombustibles.

Las industrias extractivas de minerales e hidrocarburos están directamente involucradas en la degradación de fuentes de agua y tierras en todo el mundo, concluyó el Programa Global de Industrias Extractivas de Oxfam.

El Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos y Empresas Transnacionales informó que de los 320 casos de violación a los derechos humanos, el sector más denunciado fue el de las industrias extractivas con un 28 por ciento de menciones.

En China, las capas freáticas acuíferas del norte del país han descendido 37 metros en 30 años. En Asia, el lago Chad, el sexto más grande del mundo, ha perdido casi 90% de su superficie.

El gobierno de la India admitió que un tercio de su manto freático está contaminado. Según un informe del Ministerio de Recursos Hidráulicos, el agua subterránea extraída en un 33 por ciento de los distritos del país no es apta para beber por sus altos niveles de hierro, fluoruro y arsénico.

La salinidad también es demasiado alta en 162 de los 626 distritos en los que está dividido el país, mientras que los estados de Rajastán, Karnataka y Gujarat se cuentan entre los más afectados por la contaminación de sus mantos acuíferos.

De continuar los niveles de sobreexplotación actuales, más de la mitad de los acuíferos de la India estarán secos o en condiciones críticas dentro de 20 años, alertó la entidad financiera internacional.

En Bolivia, el Ministerio de Medio Ambiente y Agua estimó que entre el 30 al 50 por ciento de las aguas residuales de la actividad minera en el occidente del país son descargadas sin tratamiento de ninguna especie. Los ríos más afectados se encuentran en las cuencas del Pilcomayo, del Caine-Grande y del lago Poopó.

Anualmente, se depositan en el ambiente más de 526 kg de plaguicidas por cada kilómetro cuadrado cultivado en el departamento de Santa Cruz. En total, se aplican anualmente 6.763 toneladas métricas en 1.217.145 hectáreas de cultivos de soya, arroz, trigo, algodón, maíz, girasol, caña, tomate y papa. Es muy posible que estos químicos contaminen estanques, atajados acequias y aguas subterráneas.

En Estados Unidos, la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) afirma que más de 1.500 investigaciones sobre graves problemas de contaminación fueron desechadas en los últimos cuatro años a nivel nacional.

El periodista del New York Times Charles Duhigg, autor de la serie de artículos de investigación denominada “Aguas Tóxicas”, denunció que las centrales eléctricas a carbón y las grandes granjas y empresas químicas incumplieron la Ley del Agua Limpia más de 500 mil veces durante los últimos cinco años, sin ser sancionadas por ello.

Sucede que compañías que vierten petróleo, sustancias cancerígenas y bacterias en fuentes de agua para consumo humano se han librado de cumplir la llamada Ley de Agua Limpia, aprobada por el Congreso en 1972, luego de que la Corte Suprema emitió un veredicto que especifica que esa legislación está circunscrita sólo a “la descarga de contaminantes en las aguas navegables”, reveló The New York Times.

Durante décadas, el concepto “aguas navegables” incluía a muchos humedales y ríos; sin embargo, otras reservas fueron desestimadas de esa ley, entre ellas algunas utilizadas por la población. Según James M. Tierney, comisionado de Nueva York para los recursos hídricos, hay otro tipo “de cuencas que desaguan en el suministro de agua potable del estado que a partir de ahora quedan sin protección”. Se estima que casi 117 millones de estadounidenses obtienen su agua potable de esas fuentes vulnerables a las excepciones de la Ley de Agua Limpia.

El negocio del agua

El agua es un recurso natural cada vez más escaso y por tanto cada vez más valioso y codiciado por el capital financiero (como por ejemplo los bancos Santander, Bradesco, Citigroup y Votorantim, entre otros); por grandes empresas energéticas (Suez, AES, Duke, Endesa, General Electric…); consorcios mineros (Alcoa, BHP Billiton, Vale, Gerdau, Siemens, General Motors, Alstom…); constructoras (Camargo Correa y Odebrecht, entre otras), y multinacionales del agronegocio como Aracruz, Amaggi, Bunge, Monsanto…

Entre las decenas de negociados con el agua que abundan en el mundo, destaca un reciente caso en el estado norteamericano de Florida, que destinó millones de dólares para rescatar los pantanos de los Everglades, uno de los humedales más importantes del sur de Estados Unidos, reservorio de cocodrilos, manatíes, pumas, aves acuáticas y disímiles especies de la flora, entre otros seres vivos.

En 2008, el gobernador Charlie Crist anunció un fondo de 1,75 mil millones de dólares para adquirir parte de los Everglades a su propietaria la United States Sugar, y con ello garantizar que ese importante reservorio natural pasara a manos del Estado.

Pero el interés comenzó a declinar cinco meses después de haber sido formulada la propuesta, y el gobernador señaló que nada más se podían permitir el lujo de comprar el 68 por ciento del terreno a un precio de 536 millones de dólares.

El gasto en el que incurrió el gobierno le obligó a descartar una docena de proyectos de conservación en marcha, como las labores en un reservorio del condado Palm Beach en el que habían invertido millones de dólares. Para la empresa fue un negocio redondo, pues retuvo las mejores tierras de la zona para su explotación y vendió los peores terrenos que poseía alrededor del Parque Nacional en unos 400 millones de dólares.

Años después, el diario The New York Times reveló que las condiciones del negocio pudieran atrasar el beneficio en años, e incluso décadas. Ahora algunos comienzan a ver intereses escondidos detrás de las negociaciones, y creen haber encontrado la explicación de la compra de tierras con sobreprecio. El presidente de la firma de abogados que representa al emporio trabajó como jefe de personal de Crist.

En Sudamérica, la importancia estrategia de las fuentes de agua explica la proliferación de bases norteamericanas, y la presión que se ejerce sobre los gobiernos para que acepten el Plan Puebla-Panamá (PPP), extensión del NAFTA, y ahora también el CAFTA, todos ellos instrumentos que garantizan a Estados Unidos el control militar y económico de la región.

En Honduras, el régimen de facto de Roberto Micheletti comprometió fuentes de agua al aprobar un decreto el 22 de enero de este año que permite realizar proyectos hidroeléctricos en áreas protegidas, denunció la ex fiscal y defensora del entorno Clarissa Vega.

Micheletti, quien usurpó el poder en Honduras tras el golpe de Estado del 28 de junio, aprobó una serie de legislaciones para beneficiar a empresas nacionales y extranjeras. Entre ellas figuran la concesión de la represa Nacaome a una compañía hondureño-italiana.

Todos los ríos y cuencas localizados en esas zonas hondureñas podría ser explotados por empresas privadas interesadas en generar energía eléctrica, pero el rechazo de la ciudadanía y el escándalo suscitado por la falsificación del diario oficial para ocultar la concesión, obligó al nuevo Congreso a derogar el decreto.

Por otro lado, hace poco la concesionaria Aguas de San Pedro solicitó un incremento de tarifas de agua para uso común, sin pretender modificar en lo absoluto las tarifas industriales. Los sampedranos pagan 7 lempiras por metro cúbico de agua, mientras que los empresarios pagan solo 35 centavos por la misma cantidad del vital líquido.

El regidor Aníbal Kelly exhortó a los industriales que gastan hasta “100 mil metros cúbicos de agua en un mes” en la elaboración de sus productos, pagar la tarifa general a la que están sujetos los abonados. Los clamores para que las industrias refresqueras, lecheras, de agua embotellada, maquiladoras y otras empresas paguen una tarifa igual o mayor a la que pagan los abonados del agua potable empiezan a calar fuerte en las conciencias de los sampedranos.

En Brasil, la revista jurídica Consulex 310 de diciembre del año pasado denunció que navíos tanque están traficando con agua del Río Amazonas. Años atrás, la Agencia Amazonia denunció la práctica nefasta o crimen de hidropiratería.

Según la revista brasileña, la empresa noruega Nordic Water Supply Co. firmó un contrato de exportación de agua a Grecia y  Oriente Medio. Es ser grande el interés por el agua de Brasil, considerando que es más barato tratar aguas usurpadas (US$ 0,80 por metro cúbico) que desalinizar aguas oceánicas (US$ 1,50).

Se dice que se ha desarrollado nueva tecnología para el transporte transatlántico de agua que ya fue utilizada en Reino Unido, Noruega y California, que consiste en trasladar el líquido en bolsas inmensas que exceden en tamaño a muchos navíos juntos, destaca la revista Consulex. Las bolsas pueden ser empujadas por embarcaciones convencionales.

Se cree que navíos-tanque parten de Alaska, Estados Unidos, con destino a China y Oriente Medio, transportando 250 millones de litros de agua dulce para embotellar en Europa y Oriente Medio.

Notas:

Brasil publicó el primer estudio hidrogeológico de la región en 1974. Luego realizaron investigaciones Petrobras, YPF y Pulipetrol. La Organización Internacional de Energía Atómica ha realizado estudios isotópicos de las aguas del Acuífero a pedido del Banco Mundial.

Fuentes: Ecoportal, Servindi, Fundación Solón, Democracy Now y Prensa Latina. El caso particular del Acuífero Guaraní, El agua potable, nuevo recurso estratégico del siglo XXI, Elsa M. Bruzzone Realidad Económica 204, 29/8/2006. http://www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=798%E7

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