12 May
2014

Las represas y las inundaciones en el río Madera

El texto que sigue es un PREPRINT.

Favor citar como:

Fearnside, P.M. 2014. As barragens e as inundações no rio Madeira. Ciência Hoje No 314/maio/2014. (en imprenta).

ISSN 0100-4042

Copyright: Sociedade Brasileira para o Progresso da Ciência (SBPC)

El trabajo original estará disponible en:

http://cienciahoje.uol.com.br/revista-ch/ 1

 

OPINION:

 

La inundación ocurrida recientemente en el lecho del río Madera fue provocada por un evento meteorológico extremo, con un caudal que se estimaba que ocurriese apenas una vez cada 100 años. En los últimos tiempos, por otra parte, eventos climáticos extremos, de los más variados tipos, han ocurrido en diferentes partes del mundo, sugiriendo indicios evidentes de cambios climáticos –aunque no se pueda demostrar que cualquier evento específico sea una consecuencia de tales cambios. Con el agravamiento del calentamiento global, la predicción es de que aparte de este inevitablemente tendremos un número cada vez mayor de eventos climáticos extremos por el mundo.

Algunos de los impactos de la inundación del río Madera fueron agravados por las represas hidroeléctricas instaladas a lo largo de su curso, aunque es evidente, esas represas no pueden ser responsabilizadas solas por todos los estragos.

 

El Borde de Porto Velho

En el caso de la represa hidroeléctrica de Santo Antonio, es probable que esta haya agravado la erosión del borde de Porto Velho, cuyo centro está apenas 7 km debajo de la represa. La canalización del agua por el vertedero alteró la corriente río abajo de la represa, lanzando más agua contra las áreas de la ciudad más próximas al río.

 

Eso se evidenció en la estación lluviosa de 2011-2012, la primera después del cierre de la represa, cuando la capital de Rondonia fue sorprendida por una erosión súbita. Cerca de 300 casas localizadas al borde del río fueron  destruídas o quedaron condenadas y hasta un monumento colocado por el Mariscal Rondon un siglo atrás quedó debajo del agua .

Portavoces de la empresa alegaron que todo no pasaba de un fenómeno natural de “tierras caídas”. Pero, tomando en cuenta la coincidencia del fenómeno con la implantación de la represa, muy posiblemente esos alegatos no deben haber convencido a mucha gente además de los propios funcionarios de la empresa.

La fuerza del agua de la super crecida que castigó a la región el 2014 habría sido  aumentada por concentrar justamente en la caída de la represa toda la fuerza del caudal record. El embalse de Santo Antonio, con 117 km de longitud, inunda no solo  la Cachuela de Santo Antonio, sino también una cachuela mayor,  San Teotonio y varias otras en el curso del curso del río Madera.

En el río natural, la energía cinética de caída del agua era liberada  de a pocos, a lo largo de todo el trayecto. Pero con la represa, se concentra en una única caída, de gran dimensión, justo encima de Porto Velho. Por tanto, la velocidad del agua y su poder erosivo son mayores justamente allí.

La inundación de varios trechos de la carretera BR-362 que bordea los lagos formados por las represas de Santo Antonio y Jirau también deben haber sido agravados por causa de las represas. La crecida record habría causado inundación record también en ausencia de las represas. Pero con ellas, la inundación es aún mayor  en el margen de los embalses, dado que el aumento tuvo inicio a partir de un nivel más alto, Si los niveles de los embalses hubiesen sido rebajados al máximo para aproximar el río a su lecho natural,  la inundación lateral habría sido menor.

 

Impacto internacional

En el caso de la represa de Jirau, situada aproximadamente 120 km de Porto Velho, podría estar ocurriendo una contribución a la actual inundación de Bolivia en el trecho del río Madera encima del distrito de Abuná, en Rondonia. Las afirmaciones de que la represa de Jirau no tendría ningún efecto sobre las inundaciones del país vecino, repetidas varias veces por los proponentes de las represas en el Estudio de Relatorio de Impacto Ambiental (EIA/RIMA) y en documentos elaborados posteriormente, fueron contestadas en detalle por mi en un trabajo que publiqué el año 2013 en la revista Walter Alternatives (una versión de este texto está disponible en la dirección http://philip.inpa.gov.br).

El problema es que los sedimentos más gruesos, como arena, tienden a migrar para el fondo del embalse luego de su inicio, donde el agua entra en el lago encima del río. Los sedimentos acumulados funcionan como una especie de segunda presa, represando el agua en el trecho río arriba de aquello que es oficialmente considerado “reservorio” (o embalse). Esto forma el llamado “remanso superior” donde el nivel del agua es más alto que en el río natural.

Cuando ocurre una crecida, como la que acaba de suceder, eso se traduce en más inundación y estragos, inclusive en un área protegida en la margen boliviana de ese trecho. El río Madera tiene una de las mayores cargas de sedimentos del mundo, y el “reservorio” (o embalse) oficial de Jirau termina exactamente en la frontera de Brasil con Bolivia, proporcionando, así, todos los elementos necesarios para un impacto internacional.

Print Friendly
Fobomade

nohelygn@hotmail.com

Deja un comentario:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *