Devastador tornado en Missouri: 116 muertos

El tornado de la víspera dejó en ruinas negocios, viviendas y restaurantes en una franja superior a los 10 kilómetros en el centro de Joplin, y damnificó a entre el 25 y 30 por ciento de los 50 mil habitantes de esa ciudad, informó el administrador de la localidad Mark Rohr a la cadena de televisión CNN.

El Centro de Pronósticos de Tormentas del Servicio Meteorológico Nacional confirmó que las tempestades causantes del tornado en Joplin desataron unos 68 torbellinos desde Oklahoma hasta Wisconsin. Sin embargo, el desastre en Missouri parece ser el más devastador, semejante a los fenómenos que provocaron la muerte a más de 350 personas en todo el sur de Estados Unidos en abril de este año.

Hasta el momento, los desbordes del Mississippi, uno de los ríos más largos del mundo, sobrepasaron el pronóstico de hectáreas anegadas. Con sus 3.800 kilómetros de longitud, su curso comienza en el norte en Minnesota y transita por las regiones centrales del país hasta desembocar en el golfo de México. El Servicio de Meteorología advirtió que el río ha aumentado su capacidad a un ritmo diario de casi 30 centímetros.  Este río causó la llamada Gran Inundación en 1927 y llegó en 1937 a su cota máxima de 14,85 metros.

La riada avanza a lo largo de los ocho estados, hasta desembocar en Nueva Orleans (Louisiana), a más de 640 kilómetros de Memphis. Las autoridades de los estados de Illinois y Missouri volaron dos diques del Mississippi para evitar graves crecidas. El desbordamiento alcanzó los 14,56 metros de altura en la ciudad de Memphis. Expertos de la Agencia de Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA en inglés) auguraron un nivel de agua de hasta 19,50 metros, por encima del récord histórico de 15 registrado en 1937.

Las riadas han puesto en alerta la siembra de arroz en más de 121 mil hectáreas en Arkansas; además, unas 48 mil hectáreas de trigo de invierno se encuentran en riesgo de abandono a solo semanas de la cosecha.  Hasta la fecha, Arkansas es el estado más afectado con unas 404.694 hectáreas anegadas, incluidas casi 121 mil de arroz y poco más de 48.500 de trigo, informó AFBF. Según la AFBF, en Tennesse quedaron bajo las aguas unas 263.051 hectáreas; 242.816 en Mississippi; 230.675 en Missouri; 202.347 en Illinois y 113.314 en Louisiana.

En Canadá, el 11 de mayo la provincia de Manitoba se declaró en alerta ante el eventual desbordamiento de un dique a lo largo del río Assiniboine. Se declaró el estado de emergencia en la ciudad de Brandon, donde fueron evacuadas más de 900 familias. Hace dos semanas miles de personas se vieron forzadas a abandonar sus hogares en el sur de la provincia de Québec a causa de las riadas.

Las áreas más afectadas fueron las del sureste de Montreal, comunidades ubicadas en las márgenes del río Richelieu y el lago Champlain. Más de mil personas fueron evacuadas en Alberta y Saskatchewan, donde los aluviones alcanzaron niveles no vistos en varias décadas.

Graves inundaciones en Sudamérica y Asia

En el último mes torrenciales lluvias desbordaron ríos y provocaron deslizamientos de tierra en Norte y Centroamérica, y en el sur de Asia.  En Australia, nuevas inundaciones causaron pánico en el norte del estado de Queensland el 28 de marzo, aún en fase de recuperación tras el paso del potente huracán de categoría V que un mes antes mató a 35 personas.

En Angola, el Servicio de Protección Civil informó que fuertes lluvias e inundaciones dejaron un saldo de 187 muertos y 91 heridos desde mediados de septiembre de 2010 hasta el 14 de abril de este año.

Hasta el 13 de mayo, 31 personas habían muerto en Filipinas tras el azote de la tormenta tropical Aere con rachas de hasta de 100 kilómetros por hora, informó la Oficina Nacional de Manejo y Reducción de Desastres. Unas 100 mil personas fueron desplazadas en norte del país y en la isla de Luzón se reportaron 70 mil evacuados y pérdidas valoradas en 2,7 millones de dólares.

En abril se reportaron graves daños por las lluvias en Venezuela, Colombia, México, El Salvador, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Martinica, Barbados y Santa Lucía.  El 3 de mayo, el Servicio Meteorológico de la isla de Santa Lucía, en las Antillas Menores, reportó que el temporal es el más intenso de los últimos 40 años.

El director del Servicio Meteorológico de Santa Lucía Thomas Auguste indicó que el nivel de precipitaciones registradas desde el 29 de abril, 354,4 milímetros, es el más elevado desde 1973, cuando comenzaron los registros. Hace seis meses, el huracán Thomas provocó la muerte de al menos 12 personas y daños valorados en más de 100 millones de dólares. “Irónicamente, las aguas suceden a unas de las mayores sequías en nuestra historia, otra señal evidente del cambio climático”, afirmó la autoridad.

En Colombia, la cifra de damnificados por la ola invernal rebasó los tres millones de habitantes y las víctimas mortales sumaron 418, confirmó el 28 de abril el director del Sistema Nacional de Desastres Carlos Iván Márquez. Expertos coincidieron en que las precipitaciones incrementaron su intensidad debido al fenómeno climático de La Niña.

En Venezuela, el presidente Hugo Chávez decretó el 20 de mayo estado de emergencia en Táchira, y prorrogó la emergencia por 90 días más en Falcón, Mérida, Miranda, Nueva Esparta, Trujillo, Zulia, Vargas y el Distrito Capital.

Mayo fue el inicio de la temporada de precipitaciones en Venezuela, luego de los estragos de las inclemencias climáticas en 2010, que dejaron más de 30 muertos, más de 130 mil damnificados.  La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó un presupuesto de cerca de 21 millones de dólares para atender a familias damnificadas.

Pronostican una temporada ciclónica menos activa

Las temperaturas de las aguas en el Pacífico se acercan a la normalidad, lo que indica el debilitamiento del fenómeno La Niña, informó el Centro de Predicción del Clima de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos. El fenómeno se caracteriza por un enfriamiento inusual de las aguas superficiales del Océano Pacífico tropical. De modo que la temperatura del agua incide sobre la presión atmosférica y los vientos, y esto desencadena a su vez en cambios climáticos en muchos lugares del mundo.

Las Niñas más fuertes fueron las sucedidas entre mayo de 1988 y marzo de 1989, y se repitió con la misma intensidad entre agosto de 1999 y febrero de 2000.  En la actualidad el planeta vive las consecuencias del evento iniciado en julio de 2010 con voluminosas y perjudiciales lluvias en Paquistán, e inundaciones que afectaron además a Australia, Colombia, Venezuela y Brasil, entre otras naciones.

Por cuarto mes consecutivo, las mediciones de la temperatura superficial del océano marcaron una tendencia hacia los cero grados centígrado, que indican condiciones normales y, por lo tanto, el fenómeno climático desaparecerá, indicaron los especialistas de la NOAA. Las tendencias observadas actualmente, al igual que los pronósticos de casi todos los modelos, indican que La Niña continuará debilitándose en los próximos meses, con un retorno a condiciones neutrales. Ello significa que para el resto del año no habrá mayores alteraciones climáticas, y las temporadas secas e invernales del segundo semestre, deben ser normales.

La temporada ciclónica 2011 para el Atlántico norte, mar Caribe y golfo de México será menos activa que la anterior, aseguró el director del Centro Nacional de Pronósticos del Instituto de Meteorología de Cuba (INSMET) José Rubiera.

En el período -que transcurre del 1 de junio al 30 de noviembre- se espera el desarrollo de 13 organismos ciclónicos, ya que las condiciones en la atmósfera superior son un poco menos propicias, destacó el experto a la agencia de información nacional. Aún estamos en una etapa dinámica que comenzó en 1995 y durará aún algunos años más, pero deberán imperar condiciones neutras, dado que no ocurrirán fenómenos como la Niña y el Niño, señaló.

Sin embargo, en Cuba siempre hay que estar preparados, pues aunque haya un solo huracán, si cruza sobre cualquier parte del país es un desastre o un problema. Como nadie sabe por dónde pasará un ciclón tropical, lo mejor es estar listos para enfrentarlo, aseveró.

La temporada 2010 fue caracterizada de muy activa, al registrar 19 meteoros, entre los que sobresalen 12 huracanes, cinco de ellos de gran intensidad. Aunque algunos países padecieron inundaciones importantes, y se estiman en más de 300 los fallecidos por esta causa, lo cierto es que la temporada, clasificada la tercera más activa de la historia meteorológica y segunda con mayor cantidad de huracanes, fue bastante benigna, ya que la mayoría de los meteoros no tocaron tierra.

Para 2011, los fenómenos llevarán los siguientes nombres: Arlene, Bret, Cindy, Don, Emily, Franklin, Gert, Harvey, Irene, Jose, Katia, Lee, Maria, Nate, Ophelia, Philippe, Rina, Sean, Tammy, Vince, Whitney.

Con información de Prensa Latina.

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